De viaje por la Vida

Wednesday, September 26, 2007

mar d dudas

Hay amores en la vida que nunca logran olvidarse (8)


Sentado a la orilla del mar, en su silla de ruedas, contemplaba el jugueteo del viento y las olas. Parecían enamorados. Impedido por evitar el enamoramiento solo desmonoraba uno a uno el minuto que pasaba. Grandes celos se ocultaba detrás de ese gesto apacible. Todo lo consumía él y eso lo había llevado a su inmovilidad. No recuerdo el día o el momento, la persona que tenía enfrente cuando eso sucedió. De pronto los intestinos se fueron poniendo duros, luego las venas, al final los músculos. Poco a poco la inmovilidad lo fue atacando, no pudo siquiera llamar al amor para reblandecerse. Era demasiado el orgullo que encerraba, borracho de soberbia caminaba todos los días. Cegado por un exito que solo él se creía no pudo si quiera vislumbrar su propio futuro. La carne y la fé se le negaron. En medio del oceano, se cubría con capas, como en un suicidio, como un kamikaze. Pero dónde está el valor supremo que merecía la muerte de este indivuo. Dónde está el precio de ésto? Dónde encontrar la causa de tal cerrazón. Dónde podemos empezar a buscar?

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